Cómo recibir a Cristo
sábado, 16 de abril de 2011
Necesitas de Dios
Quizás en alguna ocasión has pensado: “Yo no necesito de Dios, tengo mis propias fuerzas para salir adelante, soy joven y/o tengo la madurez suficiente para no necesitar de nadie, tengo una profesión o me encamino a ella, tengo salud, un buen negocio, un buen sueldo, etc”; todo esto está muy bien; sin embargo, queremos preguntarte ¿quién te asegura que vivirás lo suficiente para disfrutar de todo ello?
La Biblia nos enseña que en cierta ocasión, un hombre que vio con agrado que sus riquezas aumentaban, se dijo a sí mismo: “muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate”; sin embargo Dios le dijo “necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?” (Lucas 12:13-21).
Este hombre se había ocupado de muchas cosas en su vida, menos de su alma, cuando creyó que lo había logrado todo y estaba listo para disfrutarlo, ese día iba a morir.
Muy pocos seres humanos, o tal vez ninguno (excepto una persona deprimida) piensa en morir; sobre todo porque la vida es muy hermosa; pero ¿has pensado qué será de tu alma cuando llegue tu último día de vida? es por ello que queremos decirte que “TODOS NECESITAMOS DE DIOS”.
1. PORQUE LA BIBLIA DICE QUE TODOS SOMOS PECADORES
“Como está escrito: No hay justo, ni aún uno”
Romanos 3:10
Sin duda, este mundo tiene muchos seres humanos buenos; pero la Biblia enseña que TODOS somos pecadores, porque algún día todos: hemos desobedecido a nuestros padres, hemos mentido, tenido malos pensamientos, dicho malas palabras, guardado rencor, odiado, codiciado... por esto la Biblia añade: “No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno” (Romanos 3:12).
2. PORQUE LA BIBLIA DICE QUE EL PECADO NOS APARTA DE DIOS
“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”
Romanos 3:23 Cuando Dios creó al hombre, lo hizo con el deseo de estar en comunión eterna con él; pero Adán y Eva voluntariamente pecaron, ese pecado fue traspasado de generación en generación y nos separa de Dios que es Santo, por esta razón no podemos tener acceso al cielo a la gloria de Dios; a cambio, al morir, nos espera el juicio en el que inevitablemente todo ser humano tendrá que comparecer y una condenación eterna en el infierno.
Mucha gente no cree en el infierno, o equivocadamente piensa que es un lugar donde estarán “todos los amigos y donde la pasarán bien”; otros piensan que el cielo y el infierno está aquí en la tierra, así que no hay nada de qué preocuparse, en este momento tú mismo eres libre de creer en su existencia o no; pero La Biblia dice que es un lugar real y de sufrimiento eterno, y que sólo en vida, podemos decidir el rumbo de nuestra alma al morir.
3. PORQUE LA BIBLIA DICE QUE CRISTO MURIÓ POR NOSOTROS
“Más Dios muestra su amor para con nosotros,
en que siendo aún pecadores,
Cristo murió por nosotros”
Romanos 5:8
El hombre sin Dios está perdido; pero por amor al mundo, Él mandó a su Hijo a morir en una cruz para librarnos de la potestad y de las consecuencias del pecado.
Dios desea que todo hombre y mujer tengamos vida eterna en el cielo, el lugar de su morada y podemos asegurarnos de ello, por medio de Jesucristo.
“Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”
Romanos 6:23
4. PORQUE LA BIBLIA DICE QUE SÓLO CRISTO ES EL CAMINO AL CIELO
Mira lo que dice la Biblia:
“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”
Romanos 5:1
“Que si confesare con tu boca
que Jesús es el Señor,
y creyeres en tu corazón
que Dios le levantó de los muertos,
serás salvo. Porque con el corazón
se cree para justicia,
pero con la boca se confiesa para salvación”
Romanos” 10:9-10
“Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor,
será salvo”
Romanos 10:13
Sólo Cristo, y no una religión o un hombre, es el camino al cielo, sólo a través del arrepentimiento sincero de nuestros pecados y de la fe en el Señor Jesucristo, podemos tener vida eterna en el cielo con Dios.
¿No te gustaría tener la seguridad de ir al cielo?
Reconoce que eres pecador, arrepiéntete y en el nombre de Cristo, pide a Dios perdón por tus pecados y recibe de Él, el regalo de la vida eterna.
“¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? ”
Romanos 2:3
5. PORQUE LA BIBLIA DICE QUE HAY SEGURIDAD PARA EL QUE CREE
Toda persona puede tener en su alma la seguridad de la salvación por medio de Jesucristo, por eso la Biblia dice:
“Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto,
ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”
Romanos 8:38-39
¡¡Recibe hoy a Cristo!!
Dos destinos eternos
DOS DESTINOS ETERNOS
¿CUÁL ELIGES TÚ?
A pesar de todas las circunstancias que pasamos a través de nuestra existencia, con seguridad podemos decir que la vida es muy hermosa; algunas veces tal vez hemos deseado vivir por años y años; pero lo cierto es que para todos, un día la vida terminará; “…está establecido para los hombres que mueran una sola vez…”, dice la Biblia (Hebreos 9:27).
Por lo anterior, es bueno plantearte las siguientes preguntas:
¿A dónde irás al morir?
¿Son muchas las opciones existentes?
¿Es el cielo el destino automático o final para todos?
La Biblia dice que todo ser humano tiene en vida la oportunidad de elegir sólo entre dos lugares como destino final: El cielo o el infierno.
¿Qué debes hacer para ir a uno u otro lugar? Para ir al cielo debes hacer algo, para ir al infierno, no tienes que hacer nada.
El cielo no es tu destino automático, a menos que resuelvas un grave problema: El pecado que te separa de la gloria de Dios (Romanos 3:23).
No puedes entrar al cielo como eres, hay un solo lugar al que el hombre va como destino automático… el infierno.
El infierno es un lugar real, no imaginario, la Biblia enseña que es un lugar de castigo designado para Satanás y sus ángeles; sin embargo, también será habitado por todo aquel que en vida no tomó la decisión de hacer algo para resolver su problema con el pecado (Mateo 25:41-46; Apocalipsis 20:12-15).
A través de la historia, el hombre se ha engañado a sí mismo creyendo en un infierno donde todo es fiesta y diversión; otros, diciéndose a sí mismos que no existe, que es producto de la imaginación o una herramienta de engaño; pero Jesucristo enseñó que es un lugar real, de completa desdicha, de castigo a conciencia por los pecados, sin ninguna esperanza de alivio. Su duración es eterna (Mateo 14:32; 13:50; 22:13; 24:51; 25:30; Lucas 13:28).
¿Hay algo que el hombre pueda hacer por sí mismo para quitarse tan pesada carga? ¿Hay alguna solución al problema del pecado del hombre? ¡Por supuesto que sí! Pero esa solución no está en una religión, ni es potestad de ningún hombre el darla u obtenerla (Efesios 2:8).
Tu única solución es Cristo Jesús, quien vino al mundo a través de una virgen; vivió, murió y resucitó, para que por medio de Él puedas tener el perdón absoluto de todos tus pecados, el regalo de la vida eterna y la seguridad de que al morir irás al cielo a morar eternamente con Dios.
¿Qué debe hacer una persona para que pueda apropiarse del don de Dios, la vida eterna por medio de Cristo? ¿Qué debes hacer tú?
En primer lugar, debes reconocer que eres pecador como todo ser humano (Romanos 3:10, Eclesiastés 7:20).
En segundo lugar, debes obedecer la voluntad de Dios de arrepentirte de todo corazón por todos tus pecados (Hechos 3:19; 19:30).
En tercer lugar, debes tener fe y creer que sólo Jesucristo tiene el poder de perdonarte.
Dirígete a Dios en oración y pídele en tus propias palabras que te de el regalo de la vida eterna (Romanos 10:9-13).
Toma hoy mismo la decisión de recibir a Cristo como tu Señor y Salvador; será la decisión más importante de tu vida.
¡¡Dios te bendiga!!
Dios cambia vidas
No importa quién seas, ven a Cristo
Muchas personas no desean venir a Cristo porque piensan que serán rechazadas por Él, que son indignas, sucias y no merecedoras de nada. Si este es tu caso, debes de saber que Dios te ama y que envió a su Hijo Jesucristo al mundo por tí.
Has ocasiones en que las circunstancias de la vida hacen que una persona tome la decisión voluntaria o incluso, involuntaria, de inmiscuirse en toda clase de vicios y pecados, tales como: Alcoholismo, tabaquismo, drogadicción, prostitución, homosexualidad, pornografía, delincuencia, aborto, etc. y tarde o temprano se dan cuenta de que su existencia es vacía, llena de soledad, amargura, resentimiento, odio, miedo y tristeza.
¿Este es tu caso?
Entonces debes de escuchar a Cristo, Él dice en la Biblia:
“VENID a mí TODOS los que estáis trabajados y cargados,
y yo OS HARÉ DESCANSAR. Llevad mi yugo sobre vosotros,
y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón;
y hallaréis descanso para vuestras almas”
(Mateo 11:28-29).
No mereces vivir así durante toda tu vida, si has tenido momentos de tristeza profunda en los que has llegado a pensar que no eres nadie y que no vale la pena vivir, o incluso has pensado atentar contra tu vida, entonces debes de saber, que si tienes la disposición de reconocer todos tus pecados y te arrepientes de ellos, Dios puede cambiar tu vida, pues la Biblia dice:
“El que encubre sus pecados no prosperará;
mas el que los confiesa y se aparta
alcanzará misericordia”
Proverbios 28:13
Arrepentirse no es tener un simple remordimiento, no es algo fácil, es examinarnos a nosotros mismos y darnos cuenta de que solos nunca podremos, es confesar todas las faltas a Dios y tener fe en que Jesucristo murió y resucitó por nuestros pecados y que si lo invitamos a morar en nuestro corazón, vendrá a nosotros y hará de nosotros nuevas personas, pues la Biblia dice:
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es;
las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
2ª Corintios 5:17
La Biblia dice que en cierta ocasión una mujer fue encontrada en adulterio y que al ser llevada a Jesucristo, a diferencia de todos, quienes la juzgaban, Él la perdonó; pero también le dijo:
“Ni yo te condeno; vete, y no peques más”
Juan 8:11
El arrepentimiento implica abandonar lo que se está haciendo y empezar una vida nueva.
¿No te gustaría tener una segunda oportunidad de vida, en vida? Entonces haz una oración, arrepiéntete de tus pecados, confiésalos a Dios, cree en Jesucristo e invítalo a vivir en tu corazón.
¿Por qué debes de creer en Cristo? Porque lamentablemente el pecado no sólo tiene consecuencias en esta vida, sino también en la eternidad ¿Qué significa esto? Que cada persona que muere sin Cristo, irá inevitablemente al infierno, a un lugar de condenación y sufrimiento eterno; pero quien recibe el perdón de Dios por medio de su Hijo, irá al cielo por la eternidad, al gozo eterno con Dios; por eso la biblia dice:
“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra,
y cree al que me envió, tiene vida eterna;
y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida”
Juan 5:24
Cambiar de vida no será fácil; pero Dios te dará las fuerzas para salir adelante ¿Por qué no recibes a Cristo ahora mismo? Será la decisión más hermosa e importante que hagas durante toda tu vida
¡¡Dios te ama!!
¡¡DIOS TE AMA!!
I. POR ESO LE IMPORTA TU VIDA
Sin importar quiénes seamos en este mundo, estamos expuestos a pasar por momentos difíciles que incluso pueden provocarnos ansiedad y desesperación, en esos momentos muchos cuestionan ¿Dónde está Dios? Porque creen que si existiera, no pasarían por tragedias; sin embargo la Biblia dice:
Que podemos echar toda nuestra ansiedad sobre Él, porque tiene un gran interés en nosotros (1ª Pedro 5:7).
Que está cerca para salvar a los que tienen el corazón hecho pedazos y han perdido la esperanza (Salmo 34:18).
Dios no se goza cuando tú o alguna otra persona están en dificultades, de hecho, quisiera tener una relación real y personal contigo; pero hay una gran barrera que no le permite hacerlo: El pecado (Romanos 3:23; Eclesiastés 7:20).
II. POR ESO ENVIÓ A JESUCRISTO
El problema no está en Dios, sino en el hombre, nacimos en pecado, por eso desde pequeños tendemos a ser envidiosos, maldicientes, mentirosos, vengativos, infieles, violentos, etc.
Las consecuencias del pecado son tan serias, que al morir nuestro destino inmediato sería el infierno (Mateo 10:28) y aunque hiciéramos muchas buenas obras, no podríamos salvarnos de dicho lugar (Efesios 2:8).
¿Si tú murieras en esta noche, a dónde iría tu alma?
Dios te ama, no importa quién seas; por ti, dio a su Hijo, nació a través de una virgen; creció, murió y resucitó para dar vida eterna (1ª Corintios 15:1-4).
III. POR ESO TE OFRECE PERDÓN Y SALVACIÓN
El hombre más dichoso no es el rico, ni el que no tiene conflictos en su vida; sino aquel a quien Dios le perdona sus pecados (Romanos 4:7-8).
Realmente Dios te ama, te conoce desde que naciste y no quiere que tú, ni nadie, vivan eternamente en un lugar de condenación; por eso, a través de Jesucristo puedes salvarte y ser perdonado de todos tus pecados.
¿Qué debes hacer?
Es necesario que reconozcas que eres pecador porque naciste en esa condición y porque a través de tu vida, al igual que toda persona, has pecado.
También debes arrepentirte sinceramente y desde lo más profundo de tu corazón pedir perdón a Dios con tus propias palabras.
Considera lo que dice la Biblia:
“Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación” Romanos 10: 9-10
No temas, Dios te ama y no sólo tiene el poder de perdonarte, sino de dar paz a tu alma, aquello que nada material ni humano puede hacer.
¿Te gustaría recibir a Cristo? Haz una oración en este mismo instante.

Suscribirse a:
Entradas (Atom)





